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Psicólogos en San Sebastián de los Reyes

La clínica AMMA Psicología es un centro sanitario ubicado en la localidad de San Sebastián de los Reyes, Madrid.

Este proyecto nace en 2018 buscando cubrir las necesidades de una zona en expansión, que creímos reclamaba un espacio que abordase las necesidades de la zona, a saber: psicología adaptada a adultos, niños y adolescentes.

Misión Visión y Valores: 

Nuestra misión parte del deseo de acercar la psicología a la gente, haciéndola accesible, comprensible y práctica. Para ello buscamos herramientas eficaces, avaladas por la comunidad científica,  las cuales ofrecemos durante el proceso de intervención, de forma sencilla, a fin de que el paciente pueda beneficiarse de ellas. 

La visión de AMMA Psicología se relaciona con el desarrollo de un equipo humano, cercano y profesional. Dicha visión, se traduce en el impulso de programas de intervención individualizados, que ayuden a mejorar la salud psicológica de la población.

Nuestros valores comprenden aspectos relacionados con la calidad humana y profesional, el compromiso con una formación contínua y el crecimiento a través del desarrollo de un equipo consolidado.

¿tienes alguna duda? 

Ofrecemos asesoramiento gratuito, deseamos escuchar tu caso y ofrecerte, en caso necesario, la ayuda de un profesional especializado.

Teléfonos de contacto:

91 027 52 24 – 645 001 089

Correo electrónico:

info@ammapsicologia.es

¿Por qué los músicos necesitamos un Music Coach?

Antes de nada, quiero aclarar que este artículo va dirigido no solo a músicos, sino a todos los profesionales de la industria y las artes escénicas, que pretenden superar aquellas barreras o brechas que obstaculizan de algún modo la consecución de sus metas y objetivos profesionales.

A lo largo de más de veinte años como profesional del sector, he vivido la música desde casi todas las perspectivas y roles posibles. He sido músico, compositor, ingeniero de sonido, productor, coach, profesor en la rama de la comunicación audiovisual y empresario. En relación con esta última faceta, he dirigido uno de los mayores complejos privados del estado dedicado a la música, compuesto por estudios de grabación, editorial discográfica y una sala de conciertos, entre otras actividades. He trabajado y conocido a numerosos músicos y profesionales, muchos de ellos de renombre, pero también a otros que comenzaban su andadura por este apasionante camino. Parece una evidencia decir que cada uno de esos artistas era diferente al otro en múltiples sentidos, pero a todos sin excepción les unía algo muy concreto: Lograr el éxito. Pero…

¿Qué es el éxito?

La palabra éxito proviene del latín y significa “salida”, lo que establece una relación causal entre una acción determinada y su resultado final positivo o satisfactorio.

A grandes rasgos, para la mayoría de los músicos citados, el éxito significaba poder ganarse dignamente la vida haciendo lo que más les gustaba: tocar su música preferida y dar a conocer sus composiciones. Pero ¿Qué hacían para conseguirlo? En general, sus acciones se basaban en una creencia mediada por un tipo de razonamiento llamado condicional, que valida las premisas en una relación causal del tipo: “Si…entonces”.  Es decir: Si trabajo duro, entonces tendré éxito. Como veremos más adelante, esta deducción es arbitraria, ya que se fundamenta en una contingencia que no siempre es verdadera, puesto que pueden darse un sinfín de variables que la invaliden, lo que explicaría por qué trabajar duro no siempre garantiza que alcancemos nuestros objetivos.

Por otro lado, el éxito es un concepto subjetivo, abstracto, y su significado depende de cómo interpretemos y construyamos la realidad. Para algunos músicos guarda relación con su autorrealización o evolución y crecimiento profesional, para otros ser rico o famoso, pero también hay personas que lo entienden como la capacidad para seguir adelante a pesar de las dificultades, en consonancia directa con su grado de superación y esfuerzo, etc. A pesar de estas y otras divergencias, existe cierto consenso que apunta a que el éxito depende de la autoestima y las expectativas depositadas por un individuo o grupo en alcanzar sus metas, así como de su grado de conocimiento de la tarea, capacidad de observación, compromiso, trabajo, etc. Por otro lado, es evidente que la mediocridad, el negativismo, o una visión sesgada del contexto en el que nos movemos suelen alejarnos de él.

Cada variable cuenta

A lo largo de mi carrera como coach, psicólogo y productor, he comprobado como muchos artistas no lograban sus objetivos, a pesar de haber desarrollado proyectos sólidos en los cuales habían invertido mucho tiempo, energía, esfuerzo y dinero. Recuerdo un concierto en el que actuaban dos bandas de rock que yo había grabado y producido. Una de ellas abrió el evento teloneando a la otra. Apenas tuvieron público a lo largo de su actuación. Acabaron de tocar y subieron a la grada en la que yo me encontraba para escuchar al grupo “estrella”, que antes de comenzar ya había llenado el pabellón hasta la bandera, mientras sus fans jaleaban su nombre, ávidos por verlos en escena y escuchar sus primeros riffs. Finalmente, aparecieron y comenzaron a desgranar lo mejor de su repertorio. El pabellón se venía abajo, mientras un público entregado y enloquecido cantaba a coro cada canción. Mientras esto sucedía, el líder de la banda telonera, que estaba sentado a mi lado, me transmitió sus sentimientos de frustración ante lo que estaba sucediendo: “No entiendo nada, estos tíos apenas saben tocar y arrasan” “Nosotros tenemos formación, somos mucho mejores intérpretes, nuestras canciones están mucho más elaboradas que las de ellos y les damos mil vueltas en todo”. Y en gran medida tenía razón.

Pero detrás de su apreciación, existían variables que este músico no contemplaba o no era capaz de observar. La banda “estrella” estaba formada por músicos muy jóvenes, con escasa o nula formación académica, y a su vez muy humildes. Querían triunfar a lo grande y no sabían por dónde empezar, así que cuando me conocieron no dudaron en ponerse en mis manos y partir de cero para conseguirlo. Depositaron en mi toda su confianza como coach, mentor, productor y editor, para a partir de ese momento modificar aspectos básicos y estructurales relacionados con su estilo musical, ensayos, temática de sus letras, target, composiciones, público diana, etc. El resultado no se hizo esperar: su primer álbum superó con creces las mejores expectativas y se colocó en las primeras posiciones de las listas, se agotaban las entradas para sus conciertos y pronto se convirtieron en una banda con miles de seguidores acérrimos y entusiastas.

Este ejemplo, ilustra como cada variable cuenta. En concreto, estos chicos desconocían inicialmente su verdadero potencial, que además no explotaban por miedo al ridículo, vergüenza o inseguridad. No eran creíbles porque no eran fieles a sí mismos a pesar de su genuinidad, y no eran capaces de ver que había un nicho de mercado para su música entre otros aspectos.

En resumen, aunque a veces nos volquemos de lleno en un proyecto y hagamos las cosas “bien”, somos incapaces de contemplar aspectos relevantes que sin duda van a condicionar el resultado final.

En otras ocasiones, en nuestros proyectos actuamos como creemos que hace la mayoría, o sin un plan trazado previamente, improvisando incluso las etapas por las que pasa este, sin saber bien qué hacer después, o cegados por un feedback casi siempre subjetivo que nos dispensan los amigos más cercanos. Pero podrían ser otras las barreras que entorpecen nuestro camino, relacionadas a veces con factores internos o interferencias de naturaleza psicológica que merman nuestro potencial y rendimiento.

¿Qué puede hacer por ti un coach?

La labor de un coach musical es acompañar al artista en un momento determinado de su carrera, donde por diversas circunstancias surge una dificultad o un bloqueo que le impide el progreso hacia sus metas. El coaching es ante todo una acción facilitadora y transformacional, un proceso de aprendizaje que busca la asunción de un compromiso por parte del artista.

El coach no te dirá quién o cómo debes ser, sino que con su “soplido” creador buscará estimularte para convertirte en un cocreador de tí mismo y responsabilizarte por ello.

Es un observador diferente, que pretende empoderarte en la consecución de tus metas a través de tu propia introspección y autoconocimiento, descubriendo caminos y opciones que no habías considerado e implementando un plan de acción acorde a tus necesidades.

 

Autor: X. Anxo Maciel Vilar

Psicólogo sanitario: M-33133

Coach Musical

 

 

 

 

 

 

 

El arte de dar Feedback

¿Recuerdas la última vez que alguien te dio su opinión sobre un asunto relacionado con tu forma de proceder, conducta o actitud? Quizás hayas recibido lo que se conoce como `Feedback´

Feedback es una palabra inglesa, que significa retroalimentación (origen compuesto por feed ‘alimentar’ y back ‘de vuelta’). También se puede definir como reacción, respuesta u opinión que nos da un interlocutor como retorno sobre un asunto concreto, relativo a nuestra conducta o incluso sobre cómo esta puede afectarle.

Dar feedback de forma adecuada es un arte que requiere entrenamiento. Podríamos decir que todos hemos dado feedback alguna vez, cuando hemos ofrecido un consejo u opinión a un compañero, familiar, amigo, pareja, etc. Sin embargo, dominar esta técnica no es sencillo, pues un feedback aplicado inadecuadamente no conseguirá enriquecer a nuestro interlocutor. En el proceso de feedback deben salir beneficiados emisor y receptor.

A fin de comprender este concepto, vamos a utilizar la metáfora del alfarero, el cual utiliza sus manos para moldear una vasija. A fin de llevar a cabo con éxito dicha labor, deberá entrenar sus movimientos, aprender la técnica de dicha artesanía, perseverando, con calma y paciencia durante el proceso. Será imprescindible desarrollar buena destreza visual, seguridad para manejar cosas delicadas y prestar atención a los detalles. Podemos imaginar el proceso por el cual el artesano afianza con suavidad las partes más delicadas de la vasija, a la vez que ejerce la justa presión, a fin de moldear aquellas partes de esta que afectan a la belleza y equilibrio del conjunto. Sabe que aplicar una fuerza excesiva o en una dirección inadecuada, podría deformar la vasija, hacerla perder el estilo inicial e incluso romperla.

En el proceso de feedback sucede algo similar, ya que, cual alfareros, pretendemos moldear una conducta o acción de nuestro interlocutor. El sentido común es muy útil en nuestra vida, sin embargo, a fin de buscar la excelencia en este campo, es imprescindible conocer a fondo este concepto y aprender a utilizarlo en nuestro día a día.
El feedback comprende dos componentes, uno perceptual (lo que observamos en el otro) y otro emocional (cómo me hace sentir eso a mí). Cuando ofrecemos retroalimentación a nuestro interlocutor, buscamos obtener un crecimiento mutuo. Por un lado, el que recibe el mensaje puede aceptarlo y dejarse moldear por este, a fin de mejorar aspectos concretos y desarrollar todo su potencial, y por otro, el que lo emite, que construirá relaciones más sólidas y constructivas.

Aprender a dar y recibir feedback es esencial, ya que nuestro grado de conciencia habitual es bastante bajo, y con nuestros propios recursos necesitaríamos toda una vida para volver a ´inventar la rueda´. Por lo tanto, la retroalimentación nos ayudará a fomentar la autoconciencia, la independencia, la seguridad en nosotros mismos, la confianza y la responsabilidad personal. Lejos de restringir esta comunicación al ámbito de maestro y alumno, o jefe y empleado, es sumamente necesario que dicho proceso se dé entre iguales, a fin de obtener una riqueza mayor. Cuando ofrecemos feedback a otros, les manifestamos que creemos que poseen un potencial y capacidad mayores de lo que muestran en ese momento.

Hay dos tipos de feedback, que se conocen como:

Feedback positivo. El feedback positivo refuerza un trabajo bien hecho, una actitud o conducta que nos ha afectado positivamente.

 Es importante darlo inmediatamente después de haberse producido este evento.

 Debe ser sincero, ya que de otro modo no será genuino y no obtendrá los mismos resultados.

 Debe ser altruista, se da sin esperar nada a cambio.

 Debe ofrecerse por cada acción concreta, ya que si lo hacemos sobre varias cosas en el mismo mensaje podemos quitar valor a este.

 Podría darse tanto en público, como en privado.

Feedback constructivo. También conocido como feedback negativo. Este tipo de retroalimentación se utiliza para hacer saber a la otra persona que su conducta o palabras nos han hecho sentir mal, o que nos afectan negativamente. Así mismo, podemos utilizarlo con el fin de que la otra persona mejore en algún ámbito de su vida, personal o profesional.

 Es importante que se dé en un momento oportuno.

 Será necesario esperar a estar tranquilos para que el mensaje verbal y el no verbal sean congruentes, tomando en cuenta que de nuestro mensaje: el 7% lo transmiten las palabras, el 38% el modo en que se dicen (tono, ritmo, etc.) y el 55% las expresiones faciales.

 Este mensaje debe darse en privado, nunca en público.

Técnicas para dar Feedback:

Técnica del sándwich: se utiliza para dar feedback constructivo. Consiste en comenzar dando un mensaje positivo, para a continuación comunicar la cuestión a mejorar, terminando con un mensaje final positivo o de ánimo.

Feedback directo: Se pretende dar el mensaje directo, de forma específica y sin vaguedades. Debemos basar el mensaje en hechos objetivos y concretos.

En nuestra sociedad es más habitual reforzar a los demás, pues ser asertivos y ofrecer feedback a otros no es una tarea sencilla, ya que ello exige esfuerzo y conlleva confrontar una opinión. También puede suceder que evitemos dar un mensaje relativo a los aspectos negativos del otro, por miedo al rechazo o a la evaluación negativa de los demás. Incluso, en ocasiones tendemos a compartir esta información con terceras personas, con el objetivo de desahogarnos. No obstante, como hemos comentado, los beneficios que nos reporta el feedback son innegables. Aprender a utilizar esta herramienta nos ayudará, a nosotros y a los demás, a progresar en todos los ámbitos de nuestra vida.

¿te haces una idea de cómo pueden mejorar tus relaciones y tu rendimiento si aprendes a utilizar, cual alfarero, el feedback?

Referencias:

[enpositivocoaching.wordpress.com/2014/06/02/tecnicas-para-dar-feedback/]

[monografias.com/trabajos63/feedback/feedback.shtml]

[Libro Coaching, autor John Whitmore. Editorial Paidós. Edición 2018. Título original Coaching for performance.]


Autor: María Azabal


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